martes, 28 de diciembre de 2010

¡ Los Reyes Mayos son de verdad !


Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papa?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero… que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que… -titubeó Blanca

- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca .
- Entonces no lo entiendo. papá.
- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Jesus nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:
¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.

Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá.. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

viernes, 29 de octubre de 2010

COMO POTENCIAR LA AUTOESTIMA DEL NIÑO


El afecto, el cariño y la aceptación expresados entre padres e hijos pueden ser considerados una guía de la autoestima, y tienen gran influencia en la forma en que el niño se relaciona con los demás, pues los padres actúan como un espejo donde el pequeño puede “ver” la manera en que es percibido por los otros.


La autoestima es la forma en que las personas se sienten con respecto a sí mismas y cómo se valoran, con determinados aspectos buenos y otros mejorables, y la sensación gratificante de quererse y aceptarse como son por ellos mismos.
Es importante tener en cuenta que durante la infancia los niños son más vulnerables y flexibles, que la autoestima se aprende, cambia y se puede mejorar a través de la estimulación desde el nacimiento. Además, es fundamental la manera en que el pequeño se valora a sí mismo para el desarrollo de la autonomía y los aprendizajes del niño. Todo lo que se consigue en el periodo de la infancia puede marcar su conducta y su postura hacia la vida, en la edad adulta.


Una buena autoestima tiene efectos positivos como la confianza, la autonomía, el ánimo, el interés y el placer de aprender y de realizar sus sueños; por el contrario, un niño que no siente amado y valorado por sus padres, puede desarrollar el miedo de ser abandonado, inseguridad y dependencia hacia sus padres.


¿Cómo ayudar a construir una buena autoestima?

Se le puede motivar al niño para que colaborare en algunas actividades específicas, asignarle algunas responsabilidades de acuerdo a su edad y capacidades, que impliquen su participación e interacción con los demás, y así sentirse útil y capaz de hacer cosas que se valoran en casa; un ejemplo puede ser alcanzarle a mamá un objeto que está cerca del niño, tirar la basura, ayudar a tender la cama; después de hacerlo, siempre reconocer sus logros y agradecer su ayuda.


Es importante también darle la oportunidad al pequeño de que tome decisiones y resuelva algún problema para que aprenda de sus errores de una forma positiva, lo podemos motivar diciéndole “¡sé que puedes lograrlo!”.


También se le puede reforzar positivamente sus conductas, por ejemplo, cuando el niño recoja sus juguetes decirle con cariño y gusto “lo has hecho muy bien” o “gracias”.


Asimismo, se sugieren algunas frases positivas que harán sentir al niño satisfacción, amor, amistad, ganas de mejorar, confianza y que es capaz de hacer las cosas bien; frases como “has sido capaz de hacerlo”, “muy bien, sé que lo harás”, “me siento muy orgulloso de ti ”, “creo lo que me dices, sé que lo harás”, “te mereces lo mejor”, “si necesitas algo, pídemelo”, “te felicito por lo que has hecho”, “te quiero mucho”, “qué bonita sorpresa me has dado”, “sé que eres bueno”, “sabes que quiero lo mejor para ti”, etc.


Lo importante es que el niño se sienta querido y aceptado, pero cuidando con exagerar; la autoestima debe ser positiva, y no más allá de lo real; tan negativo puede ser no demostrarle aceptación y amor, como sobrevalorar sus logros. Por ejemplo, si una niña hace cualquier dibujo en casa, o pinta un libro, y exageramos diciendo “es el trabajo más hermoso”, puede ocasionar que, si la niña sabe que no fue su mejor trabajo, considere que mamá o papá no son sinceros, poniendo en riesgo su credibilidad, o desanimarla para que intente mejorar sus esfuerzos.


Otro aspecto importante es poner límites claros al niño, enseñándole a prever las consecuencias de su conducta, por ejemplo, diciéndole "si no recoges tus juguetes, no podrás usarlos después" y dejar de lado los insultos que no favorecen la autoestima del niño. En lugar de decirle "eres un desordenado, tienes tu recámara como un basurero", es mejor decir "no me gusta ver tu cuarto tan desordenado, me pone muy triste". Así se demostrará que lo que disgusta es el desorden del cuarto, no el niño.


Además, es recomendable no comparar al pequeño con otros niños, incluyendo a sus hermanos; tomar en serio sus deseos, temores, logros, animarle a emprender actividades, demostrarle apoyo y confianza, alabarlo cuando las cosas le salgan bien y también cuando haya intentado hacer las cosas aunque no le resulten.


Cada niño es único y tiene características particulares; si se quiere construir o mejorar la autoestima del niño, se debe considerar su temperamento, sus habilidades, debilidades, mecanismos de defensa, deseos y su nivel de conocimientos; pero más que nada, su necesidad y derecho de ser aceptado y amado; esta necesidad es como el tanque de la gasolina de un auto, que de manera constante debe ser vuelto a llenar; un niño para crecer sano, necesita recibir, también de manera constante, abrazos, besos, palabras cariñosas, de ánimo y aceptación.

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sábado, 2 de octubre de 2010

Propuestas y preparativos para la fiesta de cumpleaños de los niños


¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos todos, cumpleaños feliz! Probablemente sea esa la canción que más oímos y cantamos en nuestras vidas. La oímos cuando éramos bebés y luego la aprendimos y cantamos en nuestros cumpleaños y en los de nuestros familiares y amigos. Sin duda, es la canción más popular, la más conocida y cantada. Proviene del inglés Happy Birthday, y con el tiempo se ha traducido a una multitud de idiomas por todo el mundo.


Otras tradiciones de fiestas de cumpleaños
Además del Cumpleaños feliz, en España, bien como en otros países de lengua hispana, también se suele cantar feliz, feliz en tu día, amiguito que Dios te bendita, que tengas paz en tu día, y que cumplas muchos más y como en otros países latinoamericanos, también es costumbre tirar de las orejas del dichoso, una vez por cada año que cumple. En Estados Unidos, se dan golpecitos en las nalgas como años tenga el que cumpla años. En México también se canta Las mañanitas, su canción más popular.

Aparte de las tradicionales canciones, existen supersticiones que dictan que si el que cumple consigue apagar todas las velas en un solo soplo, que su deseo se hace realidad.


Propósitos del cumpleaños
Para los niños la celebración de su cumpleaños representa no solo el encuentro y la reunión de sus amigos, primos, como también la confirmación de que él ha crecido y que ahora es algo mayor. El cumpleaños les interesa de una forma muy especial porque estimula su curiosidad, sus deseos de aprender, sus ganas de vivir un momento distinto y divertido. El cumpleaños es algo que tiene vida y una gran carga afectiva. Por lo tanto, debe ser vivido con motivación y alegría. El cantar, la tarta, los aplausos, los regalos, las velas, los globos son ingredientes que les gusta a todos los niños. Les llenan los ojitos, el alma, y el corazón. Les llenan de alegría, de ilusión y fantasía. Y si a eso, añadimos juegos y bailes, mejor que mejor. Dentro de tus posibilidades, haz del cumpleaños de tu hijo una fiesta que le haga sonreír y vivir un momento único. Él te lo agradecerá cuando sea mayor de verdad.


La fiesta de cumpleaños es un momento muy especial para el niño
La celebración del cumpleaños de un niño le beneficia en todos los sentidos. Le enseña a compartir, a participar y colaborar de las actividades de la fiesta, a disfrutar de la compañía de otros niños, a vivenciar relaciones y situaciones, a aceptar con más facilidad las normas establecidas, y a valorarse a sí mismo y a los demás. Será muy bueno para aumentar su autoestima, a desarrollar su pensamiento creativo, y a ampliar sus relaciones sociales. Es provechoso y altamente rico celebrar su cumple como acudir al cumple de los demás.


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jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Cómo ayudar a los niños a afrontar los primeros días de guardería?





Una imagen común, que se repite año tras año al inicio del curso escolar, es la de algunos niños llorando desconsolados frente a las puertas de la guardería cuando se despiden de sus padres por primera vez.
Si tu hijo es menor de un año posiblemente no perciba tu ausencia. Sin embargo, si el niño es un poco mayor puede sentirse inseguro y tener miedo en el momento de la despedida.
La adaptación a la guardería debe ser ante todo un proceso gradual. Al principio, para facilitar este proceso, los padres podemos llevar a los niños a la guardería poco tiempo (unas horas los primeros días) e ir alargando este tiempo progresivamente hasta que los niños se vayan acostumbrando.

Días antes de que el niño empiece la guardería
Un recurso útil antes de que empiece la guardería es hablar con el niño sobre lo que va a hacer en la guardería y enfocar el tema de forma positiva. Por ejemplo podemos contarle que va a conocer a otros niños, que podrá jugar con ellos, que aprenderá muchas cosas...
Este es un paso importante para conseguir normalizar el proceso y quitarle dramatismo a la situación.
Otro recurso útil es darle algún juguete que le aporte seguridad y que le permita establecer un vínculo de apego con su casa y su familia mientras esté fuera.
El momento de la despedida del niño en la guardería
El momento de la despedida suele ser el más difícil, tanto para las madres como para los niños, por lo que te recomendamos que le trasmitas seguridad con frases como “vas a pasarlo muy bien” o “jugarás como lo hacemos en casa pero será aún más divertido”...
También puedes abrazarle para que sienta tu apoyo, pero no alargues demasiado este momento, ya que puede generar más preocupación en el niño. Recuerda que si te ve triste se dará cuenta y dará pie a que él también lo esté. Es importante que te vea tranquila y segura.
Cuando recogemos al niño en la guardería
Cuando llega el momento de recoger al niño es importante mostrarle toda tu atención, que te cuente con detalle lo que ha hecho, quiénes son sus compañeros, a qué ha jugado... En este sentido es positivo que tu hijo entienda que ir a la guardería no es tan diferente de lo que hace en casa y que igual que sus padres tiene que ir a trabajar, él también tiene sus obligaciones. Por último, dedícale mucho tiempo los primeros días y prepara por la tarde la vuelta al día siguiente para que cada mañana no se convierta en un disgusto, anticípale que mañana haréis lo mismo, preparad la ropa que se pondrá, las cosas que llevará, etc.

lunes, 21 de junio de 2010

ACTIVIDADES PARA REALIZAR CON LOS NIÑOS EN VACACIONES








Durante vacaciones existen muchas actividades que el niño puede realizar para recrearse, entretenerse y de paso estimular aquellas áreas cognitivas tan necesarias para su aprendizaje como es el caso de la atención, concentración así como habilidades básicas para su desarrollo emocional y social. Aprovechemos la temporada de vacaciones y veamos que actividades pueden realizar:
Los juegos


Los niños en grupo crean sus propios juegos, muchos de los cuales aún siguen vigentes, como lo son los juegos de las “escondidas” o de las “chapadas”, a través de ellos los niños interactúan y socializan, aprenden a seguir las reglas del juego y esto los ayudará a aprender a respetar normas. Desde el punto de vista psicológico, el juego le permite al niño canalizar sus impulsos y emociones, fortalecer su autoestima e inteligencia emocional. Por ejemplo en el juego de las escondidas, a los niños les encanta ocultarse, buscar y encontrar a sus compañeros. En este caso, el niño protagonista del juego se convierte en el líder, tiene un objetivo, idea estrategias para cumplir una meta, lo logra y se siente feliz, es así como expresa sus afectos, los demás que se ocultan buscan formas de no ser fácilmente encontrados, ejercitan la resolución de problemas, además de perder sus temores al hallarse, por momentos, solos y ocultos.


La práctica de deporte
El deporte es siempre una actividad física que desarrolla la disciplina en chicos y grandes. Las vacaciones son temporadas propicias para iniciar la práctica continua del fútbol, voley, natación, básquet o cualquier otro deporte, se desarrolla en el niño habilidades motoras que contribuyen al bienestar físico y mental. Cuando un niño realiza un deporte en especial, esto favorece la formación de su autoconcepto y el desarrollo de su autoestima ya que siente que es “capaz” de realizar alguna destreza en particular. Por otro lado, niños diagnosticados con “hiperactividad” o agresividad” encuentran un buen medio para expresar sus impulsos, canalizarlos, reorientarlos y enfocar su atención y concentración. Es importante que los padres brinden a sus niños alternativas y que ellos experimenten la práctica de estos deportes para luego mostrar preferencias acerca de algunos de ellos.








Actividades en casa
Durante vacaciones, los niños pasan más tiempo en casa, pueden jugar pero también realizar otras actividades que promuevan la autonomía y valores personales como la responsabilidad, el orden, la limpieza, la disciplina; enséñele a través de actividades cotidianas, dándoles pequeñas tareas relacionadas al hogar, por ejemplo, dígale que le ayude a preparar la cena, puede preparar la mesa o puede dedicar por lo menos un día a la semana a realizar alguna actividad en especial con su niño, puede hacer que ambos preparen un postre sencillo o enseñarle alguna habilidad artística que usted domine. En vacaciones tenemos varias opciones de entretenimiento, diversión y sobre todo actividades que educan a los niños y desarrollan habilidades personales en él. Las vacaciones deberán ser siempre periodos de descanso y recreación, aproveche el tiempo que tienen en común con su niño y disfrute de estos momentos.




lunes, 24 de mayo de 2010

Los abuelos y los niños: un encuentro enriquecedor




El nacimiento de un bebé transforma completamente el día a día de un hogar. A los compromisos y responsabilidades ya existentes, se suman otras muy distintas: la de educar al pequeño de la casa, y acompañar su desarrollo y crecimiento.
Los placeres de tener un bebé son muchos, pero no se puede ignorar que el trabajo aumenta. En muchas familias, conciliar trabajo, casa, e hijos, es una tarea que requiere mucha habilidad y, en muchos casos, algunos sacrificios. La llegada de un bebé no solo altera la vida de los padres, sino también la de muchos abuelos. Poder contar con ellos es un recurso muy valioso.
La presencia de los abuelos es un consuelo y un desahogo para muchas familias. Los cambios que provocan el nacimiento del bebé les afectan menos que a los padres, y sus obligaciones están en un plan secundario, dependientes del "mando" de los padres del bebé, y de la disponibilidad que tengan para compartir los cuidados, el afecto, y el tiempo del bebé con sus consuegros.

Relación de los abuelos con los nietos
Los abuelos pueden proporcionar una asistencia práctica, apoyo, y una cadena de consejos útiles para cuidar al bebé. El encuentro de los abuelos con sus nietos es siempre muy enriquecedor para ambos lados. A muchos niños les encantan estar con sus abuelos por diferentes y variadas razones. Algunos porque al lado de los abuelos no existen tantas órdenes ni obligaciones. Otros porque pueden hacen cosas distintas con ellos, como preparar galletas juntos, comer dulces, dar paseos, ir al parque, y realizar una infinidad de actividades que hacen con que ellos se sientan más libres. Algunos nietos ven a sus abuelos como un amigo, una especie de guía, como divertidos, cariñosos, mimosos y que les gusta estar con ellos. Pero, claro, todo depende de la forma de ser de los abuelos. Hay también los que apenas envejecen y continúan tratando a los más pequeños de una manera muy autoritaria y demasiado exigente.
Pero, por lo general, los abuelos sienten mucho placer con sus nietos. Estar con ellos es también una forma de renovarse personalmente. Es tener más participación en la familia, y sentirse más jóvenes y actualizados. Se aprende mucho con los niños.

Relación de los abuelos con los padres de sus nietos
No siempre se puede decir que la relación de los abuelos con los padres de sus nietos sea la mejor posible. Infelizmente, pueden existir conflictos cuanto al tipo de educación que es aplicada al niño. Las generaciones son distintas y diferentes también son los criterios de educación. Los más jóvenes no pueden cambiar los razonamientos de los más mayores. Los abuelos no están más para educar. Ya han educado, bien o mal, a sus hijos. Los abuelos están para dar cariño, echar una mano de vez en cuando, y pasar un buen rato con sus nietos. Si los abuelos van a estar con los nietos, lo ideal es que haya un acuerdo entre las partes, para el bien del niño y de todos. Para eso, es necesario que entre los padres y los abuelos exista una relación tranquila, específica y verdadera, libre de celos, en la que reine el respeto a las exigencias y a los hábitos del otro.